domingo, 10 de julio de 2016

ADORO VIAJAR


Hoy después de mucho tiempo me dieron ganas de escribir y sé que no soy constante en esto pero es que no lo quiero volver algo rutinario u obligación, quiero enamorarme de lo que escribo y tal vez llegar a alguien con mis palabras.

Tengo ganas de escribir de algo que amo de verdad, viajar, creo que no hay una persona que conozca que odie viajar, claro no todo es maravilloso, la verdad es que cansa, cansa demasiado, porque no te tele transportas al lugar, sino que tienes que viajar en algún medio, tienes que hacer cosas antes del viaje;

-Planearlo
-Comprar lo necesario
-Hacer maleta

Eso no me gusta, tener que meter todo a tu maleta, empacar, desempacar, empacar, desempacar, cargarla desde que sales de casa hasta que regresas.
La verdad yo no extraño mi hogar tanto cuando salgo de viaje, porque disfruto los lugares que no sé si volveré, tampoco sé si volveré a mi hogar pero estoy haciendo algo que amo, por lo tanto pienso en lo que hago, me enfoco en disfrutar.

Ahora que sabemos que no es todo maravilloso al viajar como ya mencione, pues de hecho a veces es MUY cansado, pero ¿sabes qué? casi siempre por no decir siempre, vale la pena, en mi caso tuve que viajar dos días seguidos en tren para poder llegar a Italia desde París, suena alucinante, Italia, parís, la verdad lo es, pero en el transcurso, no podía dormir cómoda, tenía hambre, corríamos para alcanzar el siguiente tren que teníamos el tiempo medido y bueno, no es horario mexicano que te podrán esperar porque sabes que llegas tarde o que siempre se demoran, sino que estés o no, literal todo sigue, nada espera, en algunas fotos tengo cara de cansancio al mil, con ojeras enormes, incluso conocer los lugares amerita mucha organización y disciplina, porque hay horarios, tiempos, para todo, no puedes levantarte a la hora que quieras cuando viajas sería un completo desperdicio, pues necesitas aprovechar al máximo porque así es como les digo que valdrá la pena.        (Big ben, Londres, UK) 

En Londres nos hospedamos en un hotel que estaba a una hora del centro, el día que llegamos tuvimos que aprovechar la noche para ir a conocer, así que no importaba que estuviéramos cansadas teníamos que aprovechar o no alcanzaría el tiempo, una hora más en camión, luego caminar y caminar y caminar, para darnos cuenta que cuando teníamos mucha hambre; todo estaba cerrado, afortunadamente al final los lugares de comida rápida nos salvó, pero ya exhaustas teníamos que regresar, otra hora para llegar al hotel, dormir y temprano de nuevo, sin saber qué transporte tomar, dónde está lo que quieres ver o el tiempo que tardarás en llegar, debes apurarte, allá de hecho se obscurece muy pronto, es increíble, a veces a las 17:00 parecían las 20:00 horas.

Pero después de todo eso, cuando estás parado ante esos monumentos, museos, obras, esculturas, torres, que siempre has visto por medio de una pantalla tu sonrisa surge automáticamente, te sientes realizado, feliz, contento e incrédulo, aunque debo decir que el que veamos las cosas por internet a veces mata un poco la magia porque crea una expectativa en tu mente y al momento de estar ahí ya no te parece tan increíble porque ya lo has visto, siento que sería más genial que las vieras por primera vez después de escuchar hablar de esos lugares.



Pese a las circunstancias, no deja de ser fascinante estar en lugares que siempre has querido, ahora sé que estuve en lugares que soñaba estar pero no me la creo, siento que realmente no estuve, viajar es mágico, conocer gente que jamás podrías haber conocido si no salieras de tu país, incluso de tu estado, pero hay gente con una mentalidad increíble con historias hermosas para escuchar, lugares que ni en fotos lograrás capturar la emoción, simplemente me hace sentir viva, feliz, con ganas de más, porque pienso que me estoy perdiendo de cosas si no sigo viajando, recorriendo el mundo; ¿de qué me podría perder?, de valorar lo que tengo( sólo así lo valoras a veces), de mi gente, de la gastronomía, el lenguaje, incluso de mirar más detalladamente mi bandera, pero también, aprender otras culturas, saborear otros platillos, encariñarte de ciudades, de reflexionar, adorar personas, de pláticas con grandes temas, escuchar cosas que jamás habías pensado, ver paisajes que no en todas partes se verías. (Torre Eiffel, París, Francia)

(Sagrada Familia, Barcelona, España)
Amo viajar porque me siento feliz, siento que aprendo, comprendo y crezco, me hago más humana, adoro viajar por lo que siento al tocar con mis pies otra tierra, escuchar hablar otro idioma, practicar otros acentos, por lo increíble que es poder llegar a un lugar tan lejano de casa, ver otros cielos y simplemente porque yo digo que “El mundo es demasiado grande como para morir donde nacimos”.




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