Hoy después
de mucho tiempo me dieron ganas de escribir y sé que no soy constante en esto
pero es que no lo quiero volver algo rutinario u obligación, quiero enamorarme
de lo que escribo y tal vez llegar a alguien con mis palabras.
Tengo ganas
de escribir de algo que amo de verdad, viajar, creo que no hay una persona que
conozca que odie viajar, claro no todo es maravilloso, la verdad es que cansa,
cansa demasiado, porque no te tele transportas al lugar, sino que tienes que
viajar en algún medio, tienes que hacer cosas antes del viaje;
-Planearlo
-Comprar lo
necesario
-Hacer maleta
Eso no me
gusta, tener que meter todo a tu maleta, empacar, desempacar, empacar,
desempacar, cargarla desde que sales de casa hasta que regresas.
La verdad yo
no extraño mi hogar tanto cuando salgo de viaje, porque disfruto los lugares
que no sé si volveré, tampoco sé si volveré a mi hogar pero estoy haciendo algo
que amo, por lo tanto pienso en lo que hago, me enfoco en disfrutar.
En Londres
nos hospedamos en un hotel que estaba a una hora del centro, el día que
llegamos tuvimos que aprovechar la noche para ir a conocer, así que no
importaba que estuviéramos cansadas teníamos que aprovechar o no alcanzaría el
tiempo, una hora más en camión, luego caminar y caminar y caminar, para darnos
cuenta que cuando teníamos mucha hambre; todo estaba cerrado, afortunadamente
al final los lugares de comida rápida nos salvó, pero ya exhaustas teníamos que
regresar, otra hora para llegar al hotel, dormir y temprano de nuevo, sin saber
qué transporte tomar, dónde está lo que quieres ver o el tiempo que tardarás en
llegar, debes apurarte, allá de hecho se obscurece muy pronto, es increíble, a
veces a las 17:00 parecían las 20:00 horas.
Pero después
de todo eso, cuando estás parado ante esos monumentos, museos, obras,
esculturas, torres, que siempre has visto por medio de una pantalla tu sonrisa
surge automáticamente, te sientes realizado, feliz, contento e incrédulo,
aunque debo decir que el que veamos las cosas por internet a veces mata un poco
la magia porque crea una expectativa en tu mente y al momento de estar ahí ya
no te parece tan increíble porque ya lo has visto, siento que sería más genial
que las vieras por primera vez después de escuchar hablar de esos lugares.
Pese a las
circunstancias, no deja de ser fascinante estar en lugares que siempre has
querido, ahora sé que estuve en lugares que soñaba estar pero no me la creo, siento
que realmente no estuve, viajar es mágico, conocer gente que jamás podrías
haber conocido si no salieras de tu país, incluso de tu estado, pero hay gente
con una mentalidad increíble con historias hermosas para escuchar, lugares que
ni en fotos lograrás capturar la emoción, simplemente me hace sentir viva,
feliz, con ganas de más, porque pienso que me estoy perdiendo de cosas si no
sigo viajando, recorriendo el mundo; ¿de qué me podría perder?, de valorar lo
que tengo( sólo así lo valoras a veces), de mi gente, de la gastronomía, el
lenguaje, incluso de mirar más detalladamente mi bandera, pero también,
aprender otras culturas, saborear otros platillos, encariñarte de ciudades, de
reflexionar, adorar personas, de pláticas con grandes temas, escuchar cosas que
jamás habías pensado, ver paisajes que no en todas partes se verías. (Torre Eiffel, París, Francia)
Amo viajar
porque me siento feliz, siento que aprendo, comprendo y crezco, me hago más
humana, adoro viajar por lo que siento al tocar con mis pies otra tierra,
escuchar hablar otro idioma, practicar otros acentos, por lo increíble que es
poder llegar a un lugar tan lejano de casa, ver otros cielos y simplemente
porque yo digo que “El mundo es demasiado grande como para morir donde nacimos”.